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El despacho de las energías renovables en México



La Ley de la Industria Eléctrica (LIE) implementada en México fomenta el aprovechamiento de las Energías Limpias y las define dentro de un amplio marco: el viento; la radiación solar; energía oceánica; calor de yacimientos geotérmicos; bioenergéticos; metano y otros gases asociados en los sitios de disposición de residuo; aprovechamiento del hidrógeno; centrales hidroeléctricas; energía nucleoeléctrica; centrales de cogeneración; y tecnologías consideradas de bajas emisiones de carbono conforme a estándares internacionales. Cada una de estas tecnologías presenta singularidades para su aplicación, pero al final, todas vierten la energía generada a la Red del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) o son consumidas por las cargas de manera local. Para lograr entregar la energía a la Red o ser consumida por las cargas es necesario que cada Central Eléctrica, sin importar la fuente de energía, cumpla con los parámetros físicos establecidos para conservar la estabilidad del sistema eléctrico, la tensión del potencial eléctrico y la frecuencia.


De las energías señaladas como limpias, tanto la proveniente del viento como la solar, han adquirido relevancia en el mercado eléctrico, ya que, el desarrollo tecnológico ha permitido el aprovechar estas fuentes a costos cada vez menores, incluso menores que las tecnologías que emplean combustibles fósiles para generar electricidad. Esto asienta las bases de cuestionamientos profundos que se han presentado en los últimos años dentro de la industria eléctrica en la sociedad en general: ¿Por qué la electricidad generada a través del viento y el sol aún representa un porcentaje ínfimo en el mix energético nacional? ¿Cuáles son los costos reales de la implementación de las energías limpias? ¿Quién absorbe los costos de la implementación de estas tecnologías? ¿Cómo se financiará la transición energética?

Estos cuestionamientos son válidos, en México tenemos menos de 15 años de estar implementando este tipo de tecnologías a gran escala e interconectando Centrales Eléctricas eólicas y fotovoltaicas para su despacho dentro de un Mercado Eléctrico Mayorista que está a punto de cumplir su primer lustro de operación. El marco legal desarrollado da paso a la transición energética, ampliando las fuentes de generación, sin embargo, la implementación de estas tecnologías, desde el aspecto técnico es una labor aún compleja para lograr su perfecta compenetración dentro de las redes eléctricas existentes.